4 PASOS PARA SUPERAR UNA RUPTURA DE PAREJA

Terminar una relación no es nada fácil, sobre todo cuando tus sentimientos por la otra persona aún perduran.

Seguramente, si has pasado por esa situación, mucha gente te dirá “sólo es cuestión de tiempo…”. Pero lo difícil no es la ruptura en sí, sino lo que viene después.

Gestionar una ruptura no es moco de pavo y muchas veces se puede comparar con vivir una especie de “duelo”. Alguien al que amas o has amado ya no está, pero sientes la necesidad de estar con esa persona o de recordarla constantemente. No puedes creer que no vuelvas a estar con ella.

A veces, superar una ruptura implica pasar por diferentes fases y estados de ánimo y, en algún momento, te puedes sentir atascado en el proceso como si se tratara de una tubería y el atasco pudiera producirse en cualquier lugar.

Si quieres saber cuál es la mejor manera de afrontar una ruptura, aplica estos cuatro sencillos pasos:

Paso 1: Identifica tus sentimientos y desenrédalos

Al principio de la ruptura puedes pasar por muchos y variados estados de ánimo: sorpresa, decepción, enfado, ira, tristeza, desesperación, preocupación. 

Las preguntas que te sueles hacer son “No sé en qué he fallado” “No sé por qué ha ocurrido” “Por qué me ha dejado”

“No sé" y “¿Por qué?” son constantes en un primer momento, pero prefieres no profundizar en el origen por miedo a lo que puedas encontrar. Evitas adentrarte en lo que estás sintiendo e intentas meter la cabeza debajo de tierra porque estás hecho un lío. 

Tus sentimientos son tan variados y dispersos que forman una bola de plastilina donde todos los colores se han mezclado. Por tanto, lo que debemos de hacer es, con paciencia y tiempo, empezar a desenredar e identificar los sentimientos más dominantes. Encontrar las palabras correctas y describir cada uno de ellos y cómo te afecta. Para ello debemos preguntarnos “¿Dónde me duele?” Y “¿Cuál es para mí la peor parte?”

Paso 2: Entiende qué es lo que necesitas realmente

Algo muy frecuente después de una ruptura no deseada es autoinculparse porque haya sucedido. A menudo piensas que “ha sido culpa mía”, “ha pasado porque soy poco interesante” “me merezco que me deje”, “no he sido suficientemente atento” ... 

Lo que debemos hacer es preguntarnos “¿Le necesitaba verdaderamente?” “¿Por qué le necesitaba tanto?”  “¿Qué necesito realmente?"

Aprende a averiguar cuáles son tus verdaderas necesidades y empieza a desechar lo más superfluo. 

Paso 3: Revisa el final de la relación y analiza lo que has perdido

Cuando hayas desenredado todos tus sentimientos, liberado de sentimientos de culpa y entendido lo que necesitas realmente en una relación, párate a analizar la última etapa de tu relación. Vuelve a preguntarte “qué te ha dolido más” y “qué has perdido realmente” para trabajar a través de estos sentimientos. 

Pregúntate “¿Qué extrañas?”, ¿A que sueños tienes que decir adiós?”. Tienes que despedirte de estos sentimientos y poner pequeñas lápidas para renacer a sentimientos nuevos que te ayuden a establecer un futuro mejor.

Paso 4: Imagina lo que te gustaría conseguir y establece un plan de acción.

Por último, empieza a imaginar qué tipo de relación te gustaría y trabaja para conseguir lo que tu deseas en una pareja.


Cuando vives el proceso de una separación, tienes que gestionar muy diversas situaciones y sentimiento. Nunca es fácil pero la mejor manera, para resumir, es la siguiente:

"EMERGE, SIENTE, EXPRESA, Y TERMINA".