MECANISMOS DE DEFENSA: CÓMO NOS PROTEGEMOS DE LA ANSIEDAD

Todos alguna vez nos hemos enfrentado a situaciones o circunstancias estresantes o angustiantes que pueden provocarnos mucho malestar y que amenazan con pensamientos o sentimientos no deseados, como la culpa o la vergüenza. 

Para hacer frente a este tipo de situaciones todos hemos utilizado, en mayor o menor medida, lo que se conoce como “MECANISMOS DE DEFENSA”.

La idea de mecanismos de defensa proviene del Psicoanálisis, una teoría psicológica que ve a la personalidad como la interacción de 3 componentes: Ello, Yo y Superyó.

Mientras que el Ello representa el instinto y el placer, el Yo trata de satisfacer al Ello pero dentro de las normas socialmente aceptables. Por último, el Superyó representa el ideal que queremos para nosotros y actúa mediante el principio de moralidad. Esta lucha entre las tres partes determina nuestra personalidad y comportamientos, según el psicoanálisis.

Sigmund Freud utilizó el término por primera vez en 1894 (Las Neuropsicosis de Defensa) pero fue su hija Anna Freud quién definió y desarrolló este principio en su obra “El Yo y los Mecanismos de Defensa” (1936).

Pero vamos al grano, ¿Qué son los mecanismos de defensa?:

Desde que se definió por primera vez, este término ha ido evolucionando y hoy día podemos decir que se trata de estrategias psicológicas que se usan inconscientemente para proteger a una persona de la ansiedad que surge de pensamientos o sentimientos inaceptables. 

Estas estrategias pueden ayudar a la persona a poner distancia a eventos, acciones o pensamientos desagradables. Se hace de forma inconsciente, sin darse cuenta de que lo están haciendo.

Los mecanismos de defensa son parte natural de nuestro desarrollo psicológico, son parte de nuestra vida e involucra una especie de “autoegaño”.


Anna Freud, propuso 10 mecanismos de defensa a destacar:

1.- NEGACIÓN:

Es uno de los mecanismos más usados. Se produce cuando te niegas a aceptar una realidad de los hechos porque te genera angustia. Un ejemplo recurrente es el de aquellas personas adictas que no reconocen su adicción y piensan que pueden controlarlo. Por lo general, se enfadan cuando intentas hacerle ver la realidad. En un primer momento, la negación puede ser temporalmente beneficiosa, pero si no se enfrenta posteriormente a la experiencia puede volverse en contra.

2.- PROYECCIÓN:

Se produce cuando una persona atribuye (proyecta) sus pensamientos, intenciones o sentimientos, generalmente negativos, en otra persona. Un ejemplo es pensar que alguien que te cae mal a ti, también le caes mal a ella.

3.- SUBLIMACIÓN:

Ocurre cuando una persona transforma sus emociones conflictivas en conductas positivas. Un ejemplo de sublimación fue el genial pintor Vincent Van Gogh que trasformaba su atormentada vida en maravillosas obras de arte. Se trata de un mecanismo de defensa muy positivo para gestionar emociones negativas.

4.- REGRESIÓN:

La regresión se produce cuando una persona, generalmente bajo la influencia de estrés grave, vuelve a etapas anteriores de madurez psicológica donde reaparecen tus miedos inconscientes, ansiedades y angustias. Un claro ejemplo claro se produce cuando una persona que pasa por un trauma se vuelve más dependiente de los demás. O cuando un niño que ha dejado de hacer pipí en la cama, después de un evento estresante, vuelve a mojarla.

5.- DESPLAZAMIENTO:

En el desplazamiento transfieres tus sentimientos negativos (generalmente ira) hacia un sujeto inocente. Por ejemplo, si te multan por una infracción de tráfico y no puedes manifestar tu cabreo con el policía porque eso te acarrearía consecuencias negativas, cuando llegas a casa tratas mal a quien se acerque a ti. 

6.- FORMACIÓN REACTIVA:

Significa expresar en su comportamiento externo lo contrario de sus sentimientos internos. Es decir, la persona hace lo contrario de lo que le gustaría. Un ejemplo, son aquellos que se sienten secretamente atraídos por otra persona, pero la trata con desprecio como si le cayera mal.

7.- RACIONALIZACIÓN:

Aquí la persona distorsiona los hechos para parecerles menos amenazantes e intenta darle una explicación que lo haga más tolerante. Por ejemplo, pierdes tu puesto de trabajo por bajo rendimiento y en lugar de afrontarlo y buscar cómo solucionar ese déficit profesional, achacas el despido a que no valoran tus aptitudes o qué no es el trabajo adecuado para ti. 

8.- VUELTA CONTRA UNO MISMO:

Es una forma especial de desplazamiento que se produce cuando la persona desplaza los sentimientos negativos hacia ella misma. Está muy vinculado a sentimientos de inferioridad y culpa. Un ejemplo es el de aquellas personas que se autocastigan por algún hecho negativo.  

9.- INTELECTUALIZACIÓN:

Es similar a la Racionalización. En ella, la persona ignora el significado emocional de una situación que le genera estrés. Para ello, se sumerge en el estudio de la situación ignorando las implicaciones de ésta. Por ejemplo, a alguien le diagnostican cáncer y en lugar de mostrar emociones propias de la noticia, le pide al médico estadísticas de supervivencia, estudios sobre tratamientos, etc.

10.- FANTASÍA:

Con ellas nos distanciamos del problema que nos genera malestar. Con ello, nos transportamos para buscar consuelo en otra parte y evitar enfrentarnos a ello. Un ejemplo, son aquellas personas que viven obsesionadas con juegos de rol porque no sabe enfrentarse a la vida cotidiana y real.